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CABALLO PERUANO DE PASO

LA ENFRENADURA DEL CABALLO PERUANO DEPASO Y VIDEO SOBRE LA DOMA.
2008-08-02 12:11:56
por: JOSE ANTONIO DAPELO VARGAS.


LA ENFRENADURA DEL CABALLO PERUANO DE PASO

 

 

INTRODUCCION

 

La característica preeminente del Caballo Peruano de Paso es su ambladura, y específicamente, su profundidad de piso en el paso del “paso llano”. No existe otra raza equina que iguale en velocidad y suavidad de desplazamiento en el aire precitado al Caballo Peruano de Paso, lo que determina que esta característica ha sido, es y será el motivo principal de su crianza y selección.

Dentro de la raza existen ejemplares de “piso natural”, que nacen y se desarrollan manteniendo  el aire del paso llano, y existen ejemplares cuyo piso natural no es precisamente el paso paso llano. Estos últimos requieren de una distinta y más prolongada cultura de enfrenadura para lograr hacerlos “entrar en piso”.

El propietario del Caballo Peruano de Paso ha sido el actor principal en su selección. Requirió del caballo para el trabajo de su tierra y como elemento de transporte. Durante los últimos años, la aplicación del Decreto Ley 17716 ha determinado el cambio de la tenencia de la tierra, motivando la desactivación de la crianza a nivel nacional, y entre otros efectos, la emigración de chalanes y enfrenadores. En estas lamentables circunstancias, se ha hecho difícil alcanzar la enfrenadura al nivel que la técnica lo recomienda.

 

MODO DE SUJETAR AL CABALLO CHUCARO

 

El laceador deberá ser diestro en su oficio; puesto que la aprehensión del chúcaro encierra riesgos y peligros. La lazada corrediza hecha de cuerda, o cuero preferentemente, debe alcanzar la cabeza e introducirse en el pescuezo. Una vez laceado el animal, se le templara con cautela, a fin de evitar torceduras del pescuezo que ocasiones lesiones- muchas de ellas permanentes- como roturas de tendones, daños a la región cervical, etc. El laceo se deberá practicar en un lugar adecuado, evitando la interposición de elementos- como tocones, árboles, arbustos, etc.- que puedan atrapar el lazo y ocasionar un tirón brusco.

Si el animal no es laceado en un corral, deberá conducírsele a uno que cuente con un bramadero fuerte en su centro. El bramadero deberá ser de sección circular y de superficie lisa, al objeto de permitir el deslizamiento de la lazada, la que de ninguna forma deberá quedar montada o prisionera, puesto que por efecto de un tirón puede reventar y ocasionar la caída de nuca del chúcaro con su consiguiente muerte o lesión. En caso de que la lazada se aprisione, el animal puede ahogarse.

Cuando ya se tiene al animal próximo al bramadero, se le colocara el tapaojo y un jaquimón de suela o cuero suave y plano. Debe evitarse el material trenzado porque ocasiona lastimaduras en la nuca y hocico, que contribuyen a hacer de este momento “un animal mezquino”. El jaquimón estará dotado en el extremo de la hocicada de un tornillo de fierro con juego, al que comúnmente se le denomina “numero ocho”. A este elemento se le atara una soga o cabestro de una longitud que exceda en una cuarta el largo de los posteriores del animal aproximadamente, al objeto de evitar la encabestradura o lastimaduras de las cuartillas, que muchas veces devienen en cojeras incurables.

El tapaojo debe quitarse antes de soltar al chúcaro, empero el jaquimón con el cabestro deberán permanecer hasta alcanzada la docilidad del animal. La acción del ramal se logra cuando el animal lo pisa, ocasionando que incline la cabeza al lado del miembro que lo tira. Esta acción facilita también el doble, siento y cejo en el momento que corresponde su enseñanza.

El cabestro suelto permite alcanzar diariamente al animal, para poder manosearlo y efectuar su limpieza. Los primeros días se le sacara del pesebre, si es necesario acompañado de otro caballo, o de una persona que lo arree; enseñándole así a cabestrear; algunas personas prefieren hacer exclusivamente esta labor, valiéndose de un lazo o soga que pasa por el anca, el cual es tirado con una mano, y el cabestro es sujetado con la otra.

 

EDUCACION EN EL TORNO

 

Una vez “hecho” el animal al cabestro, deberá ejercitarse alrededor de un torno de acuerdo a su edad y fortaleza. Al potrillo de hasta un año nunca se le ejercitara en torno cerrado, solo se le dará unas cuantas vueltas amplias a ambas manos. Los potrillos de 2 o 3 años deberán ser introducidos al torno corto al objeto de que comiencen a cuartear, lo que significara un avance para el momento y día  en que se ensille. L apersona que enseña ala animal a cabestrear debe iniciar tarea a trote lento, cabestreando por ambos lados. Una fase más avanzada consiste en lograr que el animal “meta las patas”; estos dos últimos conceptos son generales puesto que existen animales que son “naturales de pisos”, y otro que no cubren.

 

MOMENTO DE ENSILLAR

 

El apero de amansar es corriente y liso. El tapaojo que se utiliza para dar la primera silla debe ser grande. Se acercara al animal al bramadero, se le taparan los ojos, se le cuadrara, se le manoseara el lomo, luego se le colocara los sudaderos o sobrepelos, para luego colocar suavemente la montura con la cincha y guarnición atadas. No es aconsejable utilizar carona en las primeras sillas. Luego de desatar la cincha, esta es sujetada suavemente, verificando que este equilibrada entre las argollas de la montura, luego se colocara la baticola en su lugar. Al ajustar la cincha hay que observar de no hacerlo con brusquedad, puesto que hay animales que reaccionan tirándose al suelo, a los que se denomina “cinchones”. El no ajustar la cincha lo suficiente ocasiona que la montura se corra, pudiendo aun voltearse, de manera de quedar en la barriga del animal, ocasionando la caída de los sudaderos y la reacción del animal que sale dando corcovos y patadas, pudiendo romper la montura y ocasionar daños mayores. Es recomendable encebar la baticola y verificar que no queden pelos entre esta. La guarnición se bajara y la arretranca se fijara a cuatro dedos sobre la punta de los corvejones. Se dará el largo de tiros adecuado a fin de que queden sueltos, pero que impidan que el animal meta los posteriores fuera del tiro.

La ventaja de colocar la guarnición desde la primera silla reside en lograr el acostumbramiento del animal desde su inicio. Luego se destaparan los ojos, para hacer cabestrar al animal, dándole torno a dos manos; primero abierto y luego cerrado.

Luego se colocaran la falsa rienda y el bozal, que deberá ser de grosor medio, debiendo tener las orejas una separación de dos dedos y medio. Las orejas muy juntas ocasionan un castigo muy severo. Las muy separadas demandan mayor esfuerzo del chalan. El uso de la sortija entre las orejas es perjudicial porque impone demasiado castigo que puede traducirse en “el coleo” y “aburrimiento al bozal”. Si el bozal se coloca suelto, acciona a manera de serrucho, ocasionado daño a la ternilla; si se coloca muy ajustado, el animal puede corcovear y tratar de quitárselo con las manos. El bozal se fijara a tres dedos sobre los ollares. A animales de ternilla delgada y flexible debe colocárseles bozales con protección.

Una vez colocada la falsa rienda y atada a la cabeza de la montura, se procede a pasear nuevamente al animal, luego se bajara el tapaojo para poner los estribos de cajón que en la primera oportunidad irán largos, a fin de evitar que el animal introduzca un caso de los posteriores. En animales de brío, los estribos irán puestos al revés. Luego se les dará torno, inicialmente abierto, puesto que sentirá la acción de los estribos y podrá hacer extraños, luego se irá cerrando el torno para tener un mayor control del animal. Finalmente se le bajara nuevamente el tapaojo, se pondrán los estribos correctamente, se verificara la tensión de la cincha, se determinara que la baticola no esté templada y finalmente se procederá a montarlo.

 

PRIMERA SILLA, DOBLE Y QUEBRANTO

 

El chalan verificara que el tapaojo impida la visión del animal, entregara el cabestro al chalan del madrina, sujetara los dos senos de la falsa rienda y las crines del caballo con la mano izquierda, se pondrá en forma recta frente a ala estribera izquierda, introduciendo el pie. Puede valerse del antebrazo izquierdo para apoyarse. Con la mano derecha cogera el borren posterior derecho de la montura. Introducirá el pie derecho en su estribo y colocara la penca detrás de su pantorrilla derecha. N o debe colocarse nunca la penca alrededor de la montura. Se levantara el tapaojo con la mano derecha, y se cogerá de los senos de la falsa rienda con ambas manos, en el espacio que permita alargar y sujetar.

La madrina debe de ser dócil y estar acostumbrada a cabestrear. El chúcaro saldrá por el lado derecho, e ira de cabestro de preferencia en un tramo recto, para dar vueltas muy amplias a ambas manos. Tan pronto pueda, el chalan iniciara el “lomeo”, que no son materia del presente resumen. Tan pronto se pueda se detendrá al animal para doblarlo, lo que se consigue recogiendo un seno de la falsa rienda (con la mano y aproximadamente a cuatro dedos del bordón o segundo barril). El seno contrario pasara por encima de la nuca con el objeto de sujetar y poder acomodar la posición de la cabeza, y se pisara el estribo contrario. Deberá hacerse doblar sujetando con la falsa rienda de mando a la altura del primer bordón o barril, de manera que el animal entregue detrás de la pantorrilla del chalan.

La experiencia enseña que los animales entregan con más facilidad a un lado que al otro. Esto, entre otras causas, se debe a que algunos animales menean por un solo lado, lo que les ocasiona la costumbre de voltear con más facilidad para el lado que maman. Generalmente, los animales que son cabestreados de un solo lado, entregan con más facilidad para ese lado.

N o se debe practicar el doble al pecho, porque no se le resta arrogancia al acto, y no se consigue el objetivo de enfrenadura ni el encare que se persigue. El extremo de doblar al dorso se practica solo en mulares.

Una vez lograda esta prueba, es conveniente trabajar el animal en círculo e irlo cerrando paulatinamente hasta alcanzar el centro. En esta posición se obligara al animal a seguir describiendo círculos sobre el sitio, accionando sus cuatro miembros y poniendo especial cuidado en evitar el apoyo sobre el lado de la acción, porque se puede ocasionar distensiones de la espalda que tardan mucho en curarse. Una vez ejecutados estos movimientos con seguridad, se procederá a sacar al animal describiendo un espiral hasta alcanzar el círculo inicial. Luego se le dará al animal el mismo trabajo por la mano contraria.

Invariablemente, desde que se comienza a trabajar un animal, se levantara el pie del estribo del lado a que se va a voltear; esto servirá para tocarlo, o si es necesario, darle un planazo para que salga y comience a cuartear lanzando o “botando” el anca respectiva. Si el caballo ejecuta este movimiento con naturalidad, no requiere de castigo; empero si el caballo es “quedado” o “lerdo” requerirá del castigo con los dos estribos. Estas acciones favorecen a la enfrenadura de rienda pareja o contraria, puesto que el animal aprenderá a voltear al lado en que siente levantarse el estribo. Esta operación debe estar acompañada por el corrimiento de la falsa rienda contraria hacia la nuca.

 

SIENTO

 

Constituye la próxima prueba a enseñar. Se logra progresivamente de la siguiente manera: sacando al animal de frente se le enseñara primero a “meter” uno de los posteriores, para cuyo efecto se tomara el seno de la falsa rienda del lado que se desea que el animal meta más corta, al objeto de reunir más poder al tirar. Simultáneamente el chalan procederá a desplazar más peso en el estribo del lado posterior que está trabajando, apoyándose en la batea de la montura, y recogiendo con más fuerza la falsa rienda del mismo lado, retrayéndola hacia la cabeza de la montura y efectuando un movimiento de muñeca que permite dar el toque adicional de presión requerido.

Logrando meter un posterior, se repetirá el procedimiento para el posterior contrario hasta finalmente realizar el trabajo a rienda pareja, jalando la falsa rienda hasta la parte inferior y central de la cabeza de la montura, apoyándose en ambos estribos con la misma intensidad y sacándolos hacia los antebrazos del animal, realizando con las nalgas presión sobre la batea de la montura y con las piernas presión sobre el borren delantero, e inclinando el cuerpo hacia atrás, hasta conseguir que el animal meta los posteriores “juntos”. Lograda esta prueba se podrá decir que el animal esta “sentado”.

Con el asiento se persigue igualar los pisos de algunos animales, y a mejorar el piso de otros, sobre todo de los que dejan un posterior por efecto de una mala educación de cabestro.

No debe abusarse del siento porque puede traer como consecuencia relajaciones y derramamientos. Debe realizarse en terreno adecuado para evitar daño en los corvejones.

 

CEJO

 

La enseñanza de esta prueba debe realizarse después de que el animal ha aprendido a sentar. Corresponde a uno de los movimientos más difíciles para el caballo, experimentando en su ejecución una gran contracción del dorso y la región lumbar. Se sujetara la falsa rienda de la misma forma que para ejecutar el asiento.

El chalan templara los senos de la falsa rienda mediante la acción de las muñecas, inclinando el cuerpo hacia adelante, apoyándose ligeramente en los estribos. Tan pronto el animal de un paso atrás, se aflojara ligeramente la falsa rienda. Se ajustara y soltara la falsa rienda en la medida que se exija hasta conseguir la perfección del desplazamiento regresivo.

Existen animales renuentes a realizar esta prueba. Es aconsejable cuadrarlos frente a una pared, de manera que naturalmente tiendan a buscar la salida dando un paso atrás.

Deben de tomarse las providencias del caso para los animales que acusen tendencia de pisarse los cascos y cuartillas posteriores con los anteriores. Estas pisaduras pueden ocasionar los llamados “sapos”. Muchas veces estos animales se caen o dejan trabados.

TRABAJO EN CIRCULOS

 

El chalan hará que su cabalgadura describa un circulo grande. El recorrido lo efectuara con ambas manos. Luego dentro de este gran círculo desarrollara también con ambas manos cuatro círculos dispuestos a manera de cruz. Se aconseja dar dos vueltas a cada círculo por mano, deteniendo y doblando después de cada uno. Debe enseñarse al animal a hacer esta prueba con arrogancia.

Luego se procederá a realizar el número ocho, utilizando dos círculos de cuatro metros de diámetro. Se obligara al animal a redondear el primero y luego a entregar a ambos lados al estribo. El chalan ayudara con “aire” al caballo pisando el estribo contrario, y escondiendo el interior; asimismo se acompañara con el cuerpo, para dar mayor facilidad que el corcel apoye los delanteros.

Todas estas acciones constituyen el principio de la rienda pareja, en que se trabaja al animal con el cuerpo y la rienda contraria.

 

COLOCACION DEL FRENO O BOCADO

 

Se apreciara la conformación de la boca del animal, al objeto de determinar defectos v.gr. comisuras cortas o boquiconejuna, etc. Especial cuidado merece la observación interior de la quijada en el lugar donde se apoya el puente, constatando si es redonda o triangular. Se verificara el ancho de la boca.

La enfrenadura de CPP requiere de distintos bocados, que difieren en su largo de puente, en el tamaño de la almendra, en la dimensión de las piernas, en su peso, en la barbada etc.

Para animales de comisuras cortas deberán utilizarse bocados livianos, de puente delgado y almendra pequeña. Cabe notar que en estos animales el bocado descansa cerca del colmillo. Un bocado tosco ocasionara un gran fastidio a este tipo de animales, pudiendo llegar a desesperarlos, tratando de quitarse el bocado con los anteriores.

El bocado va sujeto a una cabezada, que deberá ser delgada y suave, provisto de una hebilla de espiga en la parte superior. De no contar con este tipo de hebilla, se recurrirá a una hebilla doble, la que debe ser presionada con la correa contraria de la cabezada, a fin de evitar corrimientos.

Es aconsejable sujetar una bolsita a la almendra que contenga azúcar o chancaca. Es conveniente poner el bocado durante una semana, manteniendo al caballo atado al bramadero. Después de este tiempo, el animal aprenderá a colocar la lengua bajo el puente y no “jugar” con ella.

Al animal se le dará aproximadamente seis sillas con el bocado puesto sin riendas, debiendo cuidar que la hocicada pase por la parte interna y superior de las piernas del bocado, evitando ajustar el bocado en la medida que cause molestia.

Finalmente se le colocara al bocado unas riendas muy livianas, logrando que el animal este de cuatro riendas.

 

CUATRO RIENDAS

 

Deberá procederse a llevar al animal describiendo los tornos anteriormente mencionados, cuidando de redondear o cerrar al corcel. En esta primera salida, y en algunas de las subsiguientes, el chalan deberá, al momento de doblar, levantar el pie a la altura de la carona, al objeto de evitar que el animal se golpee la boca a la entrega. De esta manera se evita que el animal sea “mezquino a la entrega”.

Durante aproximadamente las seis primeras sillas, las riendas irán atadas a la cabeza de la montura. Posteriormente se llevaran en la parte superior de las manos. Se irán recogiendo de acuerdo a los progresos de la enfrenadura. Se utilizara el dedo meñique para separar la rienda de la falsa rienda; de manera de ir “ tocando” el freno paulatinamente hasta emparejar su tensión con la de la falsa rienda. Una vez acostumbrado el animal al freno, se le llevara con las cuatro riendas sueltas. En caso de que el animal reaccione “apoyándose en ellas”, se procederá a sentarlo, haciéndolo luego salir despacio, y aflojándole las riendas. El objeto de esta práctica es evitar que el animal quede con la “boca dura” o “cargado al bocado”.

En caso de que el animal “quede empicado” o comience a hacerlo, se tratara de golpearlo con la falsa rienda en los carrillos. No debe usarse el freno a estas alturas porque el animal es todavía muy sensible a él. El chalan deberá en esta etapa del entrenamiento no solo coger frenos livianos, sino riendas livianas.

De cuatro riendas se le trabajara al animal en circulo abierto, cuatro argollas, número ocho, siento y cejo , tal como se menciono anteriormente, tirando con más fuerza de la falsa rienda, hasta hacerlo “parejo” a las cuatro riendas.

Este avance en la enfrenadura no supone que el animal este entrenado.

Algunas personas estiman que logradas todas las pruebas descritas, y ayudando al animal luego de quitar la falsa rienda con un bozalillo o con una gamarrilla para evitar que el animal picotee, se habrá logrado enfrenar a un animal. Esta idea a más de estar equivocada puede ocasionar que se desaproveche todo lo enseñado. Una vez que el animal pueda trabajarse solo con freno, debe procederse a ponerle pellón.

 

TRABAJOS DE FRENO

 

Una vez realizadas las pruebas a satisfacción con las cuatro riendas, se ejecutara solo con el freno, empezándose por los círculos abiertos, debiéndose hacer una a cada mano; haciendo que en cambio el animal se entregue al estribo.

Se sentara logrando que el animal meta los posteriores.

Ya no se jalaran las riendas hacia arriba y en dirección del hombro contrario del chalan. Se ayudara al animal con el cuerpo, obteniéndose una rápida respuesta a los llamados que se haga.

En el caso del siento, se hará a sola mano, jalando suavemente las riendas tomadas cortas, al objeto de que el llamado sea lo más corto y bajo posible.

Al cejar, debe ayudarse al animal inclinando el cuerpo, evitando que ceje excesivamente rápido. La utilización de la rienda coja es un artificio cuya ejecución no implica el uso de las dos manos. Consiste en jalar un seno más que el otro.

El castigo se ejecutara por medio del azote. Deberá darse detrás del estribo y en la barriga. Puesto el freno nunca deberá castigarse en el brazuelo. El castigo también puede ser ejecutado a la pierna. El modo de ejecutarlo es como sigue: se toma la penca con la mano derecha por la mitad, se levanta hasta alcanzar la altura del chalan, bruscamente se describirá un arco de circulo dirigiéndola donde se quiere dar.

Cuando se ponen las espuelas al instante que se castiga, se dice que se está “empalmando” al animal. La primera vez que se pone, debe hacerse de costado para no “rajar” al animal. Debe cuidarse de no “hincar” a la cabalgadura en las primeras puestas. No es necesario hacerlo sangrar porque puede ocurrir que después se las coma o sea que no les haga caso a ellas.

Siempre es aconsejable el uso de la gamarrilla, para evitar daño a los asientos de la boca. Luego puede quitarse esta y cambiarlo por un bozalillo después, que solo sirve para que el animal no abra la boca. Este último va por el contorno del hocico y no directamente sobre el bocado como la primera que lleva correas para ajustar o aflojar. Solo se le quitara el bozalillo cuando el animal haya aprendido a llevar la boca “quieta”.

Después del empalme se usara el poncho, que se debe acomodar de manera que queden dos puntas a cada lado. El chalan deberá llevar las manos fuera del poncho.

Concluye la enfrenadura, cuando el animal ejecuta todas las pruebas antes mencionadas a satisfacción y obedeciendo a los llamados que se le efectúan con la mano izquierda en forma natural, e incluso a rigor haciendo todo lo que el chalan quiera, sin requiebros ni espantos, sobre todo sin rechazos.

 

ALGUNOS CONSEJOS FINALES

No deberá montarse un caballo sin antes fijarse en ciertos detalles básicos como:

Se verá que la cincha este ajustada y la correa de cinchar en su sitio, debidamente atada.

Se deberá tener presente que la baticola y guarnición deben estar en su sitio, no excesivamente templada ni floja que después cuando camine se ponga a un lado; lo mismo que la guarnición, y sobre todo los tiros, que no estén demasiado largos ni cortos sino normales.

Los estribos a la medida del chalan que los va a usar. No deberá olvidar que hay dos formas de cortar o alargar los estribos, uno las acciones y otros las espigas.

Si no se conoce al caballo se le tapara los ojos.

Antes de montar, unas palmadas a la montura caen muy bien.

No se debe olvidar dar torno a un caballo siempre antes de montarlo; hemos visto caer a muchos chalanes por montar apurados, sin dar torno al caballo y después han tenido que hacerlo, por estar embotijado, perdiendo en esta forma más tiempo, además que pudo el chalan sufrir un accidente y/o aprender maña el animal, por un detalle que para muchos es insignificante.

Si el caballo esta de bozal se deberá ver que la hocicada este en su sitio y sobre todo con su ajuste y amarre normales.

Antes de montar, el chalan pisara con la punta de pie derecho la espuela del pie izquierdo y con el pie izquierdo la espuela del pie derecho; esto se hace con la finalidad de que las espuelas estén igualmente caídas en ambos pies, sino es así, antes de montar deben igualarlos.

Nunca se usaran las espuelas teniendo en uso medios zapatos, sino con zapatos altos o botines.

El caballo deberá quedarse quieto sin moverse al montarlo, una vez montado se arreglara el poncho sentándose sobre él y metiendo entre las piernas la parte delantera, sacara las manos en medio del poncho dejando así caer cuatro puntas: dos hacia adelante y dos hacia atrás.

También es clásico en nuestro medio el uso del poncho fino de vicuña y el de seda o de hilo en el verano, pudiendo este ser blanco.

Todo esto le parecerá al lector demasiado largo y de mucha pérdida de tiempo, pero el chalan con la práctica lo hace rápidamente con simple mirada o ejecución.

Una vez montado y acomodado se le hará caminar al caballo sacándolo despacio, luego de unos diez metros se le sentara parejo, para acto seguido sacarlo en sus pisos e irlo alargando según las tenga, pudiendo volver a sentarlo si le hace falta. Nunca se sacara rápido o sobreandando. Este es un término moderno y sobre todo no deberá olvidarse que no son pisos finos muchas veces censurado por Jurados, entendidos y aficionados de antes, usado tal vez por las necesidades de apuro de un Mayordomo de Campo o de algún apuntador, pero nunca de un maestro entrenador, patrono o aficionado. Nunca se le sacara de sus pisos haciéndolo correr, sino que si es de mucho termino puede malograrse.

No debe olvidarse nunca que al apearse hay que amarrar de las riendas y del cabestro al caballo.

Debe tenerse en cuenta y muy presente que para un Concurso de Enfrenadura la preparación y las figuras para el son distintas, pues se califica un caballo que se supone este terminado o sea hecho-sobre todo cuando es a rigor- siendo las figuras pedidas las siguientes: Torno a ambas manos, Caracol a ambas manos, hacer número ocho tanto de paseo como pegando la cabeza del animal al estribo y no al pecho, sentar y cejar. Para una mejor demostración, se pide el seis destapado, sentar y cejar nuevamente.

Dejo constancia de que para la rienda pareja desde el principio hay otros trabajos y formas que enseñar a la cabalgadura, siendo esta más fina  y sobre todo más elegante cuando es bien enseñada y ejecutada. No enviciar al caballo haciéndole incluso practica. En cualquiera de las dos enfrenaduras, tanto la de la rienda pareja como la de la rienda coja, lo importante es que el animal quede dócil al freno, cuartee bien sin enredarse, ejecute los movimientos con soltura y normalidad al entregar, sentar y cejar.

 

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